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Comillas es más que un pueblo bonito en la costa cántabra; es un lugar que, si te atrapa, no te suelta. Aquí no solo disfrutarás de su espectacular arquitectura y playas, sino que también vivirás la esencia auténtica de un lugar con alma propia. Si quieres conocer Comillas como un local, aquí tienes una lista de rincones y planes imprescindibles que harán que te enamores de esta joya cántabra.
1. Persigue el ‘rayo verde’ en la Playa de Comillas
Empecemos con algo especial. Si tienes suerte y el tiempo está de tu lado, quédate en la playa hasta el último momento del atardecer y trata de ver el famoso ‘rayo verde’. Este fenómeno óptico aparece justo cuando el sol se oculta en el horizonte y, según dicen los locales, trae buena suerte. La Playa de Comillas, con su arena dorada y aguas refrescantes, es el sitio perfecto para relajarse durante el día y buscar el rayo verde al caer la tarde.
2. Visita el Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano
Aunque no seas turista, estas visitas son imprescindibles. El Capricho de Gaudí es una obra de arte modernista única, llena de detalles y toques coloridos que solo Gaudí podía crear. Pero no te quedes solo con el Capricho. El Palacio de Sobrellano, con su imponente arquitectura neogótica y sus jardines, es otro de esos lugares que tienes que ver al menos una vez. Aprovecha para pasear por los jardines y respirar ese aire de época que hace tan especial a Comillas.
3. Saborea una ‘Pájaro Amarillo’ en buena compañía
Después de un día de exploración, no hay nada como sentarse y disfrutar de una buena cerveza local. La ‘Pájaro Amarillo’ es una cerveza artesanal cántabra que puedes encontrar en varios bares de Comillas. ¿Dónde? Prueba en La Pradera, un clásico donde locales y viajeros se mezclan para disfrutar de buen ambiente y una cerveza bien fría. Este bar tiene ese aire familiar que te hace sentir como en casa desde el primer momento.
4. Cena en Cofiño, una parada obligada para los amantes de la buena comida
A pocos kilómetros de Comillas, en Caviedes, se encuentra el restaurante Cofiño, uno de esos sitios donde siempre sales satisfecho. Este lugar es famoso por su comida tradicional cántabra y sus raciones generosas. Aquí puedes probar el cocido montañés, la carne a la parrilla o las albóndigas de jabalí, todo casero y servido con cariño. La experiencia es auténtica y el ambiente, inmejorable.
5. Escápate al Cementerio de Comillas y sus vistas al mar
El Cementerio de Comillas, con su famosa escultura del Ángel Exterminador, es un lugar único que no puedes dejar de visitar. Aunque pueda sonar extraño, el cementerio tiene un aire de paz y unas vistas al mar que son difíciles de igualar. Desde aquí puedes ver el océano y el horizonte, y entender por qué Comillas tiene una energía tan especial.
6. Relájate en La Pradera, el bar de los locales
Si te apetece un ambiente más relajado y menos turístico, pasa por La Pradera. Este bar no solo es perfecto para tomarte una cerveza, sino también para disfrutar de una buena charla y sentir la esencia de Comillas en un entorno auténtico. Aquí encontrarás tanto a locales como a visitantes, todos compartiendo anécdotas y buenos momentos. Es uno de esos sitios donde el tiempo parece detenerse.
7. Disfruta de un paseo por el casco histórico
Por último, dedica un tiempo a caminar sin rumbo por el casco antiguo de Comillas. Sus calles empedradas, casas señoriales y plazas acogedoras son perfectas para perderte y descubrir rincones encantadores. Encontrarás pequeñas tiendas de artesanía y productos locales, donde puedes llevarte un pedazo de Comillas contigo.